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El tel├ęfono descompuesto

El juego del mensaje distorsionado es sumamente popular entre niños de todas las edades, aunque son los mayores los que más lo apreciarán. Este juego resulta ideal para fiestas en las que hay muchos niños, dado que a mayor cantidad de participantes mayor será la diversión que obtendrán al distorsionar el mensaje original.

Todo el grupo que va a participar en este juego tendrá que sentarse formando un gran círculo. Cada niño estará separado del siguiente por una distancia más o menos equivalente al largo de su brazo. El juego puede empezar en cualquier parte. El niño designado para comenzar será el mensajero original. El mensajero original susurrará una frase corta al niño situado a su izquierda. Vale destacar que este mensaje se dice una sola vez, y no se puede repetir. Por otra parte, los niños no podrán moverse de su lugar (solo podrán inclinarse). El niño que recibe el mensaje lo transmite al que está ubicado a su izquierda, y así sucesivamente hasta llegar hasta el niño situado justo antes de aquel que inició el juego en un primer momento. Cuando el mensaje llega a su destinatario final, el último niño debe decir el mensaje en voz alta. Al compararse el mensaje original con el que finalmente se transmitió y llegó hasta el final de la cadena se podrá comprobar la fuerte distorsión que puede llegar a haber.

Existen numerosas variantes para este juego. Una de las más divertidas es iniciar dos cadenas simultáneamente. Para ello, el niño que dicte el mensaje original dirá una frase al que está situado a su izquierda y otra totalmente diferente a aquel que está a su derecha.  Entre las alternativas que se utilizan como frases para jugar al mensaje distorsionado unas de las más divertidas son los traba-lenguas. Es muy común que, al transmitirse de niño en niño estas complicadas frases se vayan facilitando, modificando seriamente su significado final, lo que provocará risas una vez conocida la frase original.